A mediados de julio del 2018, nos comunicaron que el embarazo no funcionaba. Fue la primera y la última vez que nos sentimos padres.
El único recuerdo que atesoramos, es una ecografía donde aparece la imagen borrosa de alguien que debió nacer.
Pretende visibilizar la aflicción generada tras la pérdida de un bebé, a través de la fotografía y la inteligencia artificial (IA).
El duelo perinatal o gestacional, ya sea por una interrupción voluntaria o no del embarazo, está infravalorado y suele tener escasa consideración social o sanitaria. Los progenitores suelen vivir el duelo en soledad, en silencio y en secreto.
Nasciturus abordará la pérdida y el duelo, mediante la concepción de la imagen de un hijo ficticio que será gestada con inteligencia artificial.
Para entrenar las redes neuronales, el modelo de inteligencia artificial que emplearemos, necesitamos que nos envíen imágenes de padres, madres e hijos biológicos.